Tras algunos meses de poca actividad, por motivos varios, esta vez, nos decidimos a salir al monte en plan tranquilo. Queríamos estrenar nuestra nueva cámara de foto, disfrutar del día de primavera que sabíamos que nos iba a hacer, y de camino, si podíamos descender algún barranco, pues mejor.
No sabíamos seguro donde ir, teníamos varios sitios pendiente, pero finalmente nos decidimos por irnos a Córdoba. Sabíamos que el sitio era precioso para hacer fotos y de camino, podríamos bajar La Hoz, que aunque nos imaginábamos que iba a estar un poco fuerte, dijimos de echar los bártulos, por si....por si caía...que cayó¡¡
Llegamos a la Hoz y nos asomamos para ver como iba. El agua empezaba a escucharse con fuerza, la caida del agua en el último rápel, parecía más de lo que finalmente era...
Cogemos los chismas, y tiramos monte arriba para llegar al comiezo del barranco.
Cuando llegamos a la cabecera del primer rápel, nos vestimos, neoprenos puestos y chismes colgaos y a dsifrutar de este precioso día que nos esperaba.
No sabíamos seguro donde ir, teníamos varios sitios pendiente, pero finalmente nos decidimos por irnos a Córdoba. Sabíamos que el sitio era precioso para hacer fotos y de camino, podríamos bajar La Hoz, que aunque nos imaginábamos que iba a estar un poco fuerte, dijimos de echar los bártulos, por si....por si caía...que cayó¡¡
Llegamos a la Hoz y nos asomamos para ver como iba. El agua empezaba a escucharse con fuerza, la caida del agua en el último rápel, parecía más de lo que finalmente era...
Cogemos los chismas, y tiramos monte arriba para llegar al comiezo del barranco.
Cuando llegamos a la cabecera del primer rápel, nos vestimos, neoprenos puestos y chismes colgaos y a dsifrutar de este precioso día que nos esperaba.

